El barro azteca es rico en minerales de fósiles del valle muerto “Dead Valley” de Nevada. Ayuda en las inflamaciones causadas por artritis o lastimaduras de cualquier tipo. Según la literatura empírica ayuda a deshacer tumores, quistes y fibromas. También ayuda en dolores neurálgicos como son los causados por problemas dentales y aplicándolo en la frente y sobre los senos paranasales para la sinusitis.